El punto de partida.
La idea parte de una interacción sencilla: ver un personaje integrado en la imagen de cámara y conservar ese momento. Convertirla en un prototipo exige resolver permisos, composición, controles táctiles y generación del resultado.
De la intención al trabajo concreto.
- Desarrollo de un MVP de acceso privado con cámara y superposición de animaciones sobre la escena.
- Implementación de controles para desplazar y ajustar el personaje con gestos, además de captura fotográfica.
- Preparación de un recorrido de vídeo de 15 segundos y procesamiento con FFmpeg para explorar la entrega del recuerdo.
El criterio detrás de la solución.
La prueba se centra en que la interacción se entienda en una pantalla móvil. El personaje, los gestos y el resultado son una sola experiencia; primero se valida ese núcleo y después se amplía el catálogo o la operación.
MVP privado.
El MVP se ha comprobado en navegador y mantiene acceso privado. La validación en dispositivos físicos forma parte de las pruebas pendientes documentadas. Se presenta como una exploración de producto; la escena del portfolio explica el flujo sin exponer el acceso de administración ni simular un lanzamiento comercial.



