El punto de partida.
Un producto personalizado combina contenido emocional con decisiones muy prácticas: qué comprar, qué datos aportar, cómo pagar y dónde recuperar el pedido. Si esas piezas no encajan, la experiencia pierde claridad justo cuando el cliente necesita confianza.
De la intención al trabajo concreto.
- Definición del recorrido de catálogo, personalización, cuenta y pedidos para las experiencias de Ilusiono.
- Construcción y evolución de una aplicación conectada con Supabase y Stripe, contemplando los archivos y entregables asociados a cada compra.
- Mejoras iterativas en el recorrido y preparación de la medición para entender la relación entre descubrimiento, compra y entrega.
El criterio detrás de la solución.
El producto debe conservar la sensación de regalo y, al mismo tiempo, resolver las tareas de una plataforma de compra. Por eso la información de producto y los pasos operativos forman parte de una misma experiencia.
Aplicación pública.
La aplicación es accesible públicamente y ofrece experiencias del Ratón Pérez, entre otros formatos del catálogo. El portfolio muestra sus pantallas públicas; los pedidos, archivos y datos de los clientes permanecen fuera del caso. No se atribuyen cifras de ventas que no estén documentadas.



